En este artículo
Si los chakras son los centros de energía del cuerpo, los nadis son las carreteras por las que esa energía circula.
La tradición del yoga describe miles de nadis, pero tres de ellos son especialmente importantes: Ida, Pingala y Sushumna. Entender cómo funcionan es una de las claves para comprender cómo asciende la Kundalini y por qué el equilibrio entre activación y calma es tan crucial.
1. Qué son los nadis
Nadi es una palabra sánscrita que se traduce como «canal», «corriente» o «vena sutil». Por los nadis fluye el prana, la energía vital.

Los textos clásicos de hatha yoga, como la Hatha Yoga Pradipika de Svatmarama, hablan de 72.000 nadis (y otras fuentes mencionan cifras aún mayores). No son vasos sanguíneos ni nervios en el sentido anatómico occidental: pertenecen al mapa del cuerpo sutil.
De todos ellos, Ida, Pingala y Sushumna son los tres canales principales. Recorren la columna vertebral y se cruzan en los chakras.
2. Ida: el canal lunar
Ida nadi, también llamado chandra nadi o canal lunar, nace en el chakra raíz (Muladhara) y asciende por el lado izquierdo de la columna hasta el entrecejo.
Se asocia con:
- La luna, lo receptivo y lo femenino.
- La fosa nasal izquierda.
- La calma, la introspección y la mente.
- El sistema nervioso parasimpático.
Su cualidad principal es enfriar y relajar. Cuando Ida predomina, el cuerpo tiende a bajar revoluciones: la respiración se vuelve más lenta, la digestión mejora y aparece una sensación profunda de descanso. En la tradición, Ida se vincula con manas shakti, la energía de la mente.
3. Pingala: el canal solar
Pingala nadi, también llamado surya nadi o canal solar, nace también en el chakra raíz y asciende por el lado derecho de la columna hasta el entrecejo.
Se asocia con:
- El sol, lo activo y lo masculino.
- La fosa nasal derecha.
- La acción, la concentración y la vitalidad.
- El sistema nervioso simpático.
Su cualidad es calentar y energizar. Cuando Pingala predomina, el cuerpo se prepara para actuar: aumenta el tono muscular, la atención y la capacidad de respuesta. En la tradición, Pingala se vincula con prana shakti, la energía vital y dinámica.
Ida y Pingala representan una dualidad básica: descanso y acción, intuición y lógica, Shakti y Shiva. El objetivo no es vivir siempre en uno de los dos polos, sino poder movernos entre ellos con flexibilidad.
4. Sushumna: el canal central
Sushumna es el nadi central. Recorre el eje de la columna desde el chakra raíz (Muladhara) hasta la coronilla (Sahasrara).
Es el camino por el que, según la tradición, asciende la Kundalini. Dentro de Sushumna, los textos describen canales todavía más sutiles: vajra, chitrini y brahma nadi.
La Hatha Yoga Pradipika presenta la entrada del prana en Sushumna como uno de los grandes objetivos de la práctica: cuando la energía deja de dispersarse por Ida y Pingala, puede dirigirse hacia el canal central.
Cuando Ida y Pingala están equilibrados, la energía puede entrar en Sushumna. Ese equilibrio es lo que, en el yoga, facilita el despertar de la Kundalini, la quietud mental y los estados profundos de meditación (samadhi).
Nadis y sistema nervioso
Aunque la ciencia occidental no ha podido verificar la existencia de los nadis como estructuras anatómicas tangibles —ya que forman parte del modelo del cuerpo sutil—, el paralelismo con nuestro sistema nervioso es extraordinariamente útil para entender su lógica:

| Nadi | Sistema nervioso asociado | Qué hace en el cuerpo |
|---|---|---|
| Ida | Parasimpático | Ralentiza el ritmo cardíaco, favorece la digestión, relaja la respiración y promueve la recuperación. |
| Pingala | Simpático | Aumenta la activación, la frecuencia respiratoria y la fuerza muscular; prepara para la acción. |
| Sushumna | Sistema nervioso central | Coordina la sensación, el movimiento, la emoción, el pensamiento y las funciones autonómicas. |
Cuando vivimos en estrés constante, suele predominar Pingala. Cuando estamos agotados, desconectados o con baja energía, suele predominar Ida. El yoga no busca «apagar» ninguno de los dos canales, sino cultivar un sistema nervioso flexible: capaz de activarse cuando hace falta y de volver a la calma cuando la situación termina.
Cómo equilibrar Ida y Pingala
Nadi Shodhana: la respiración alterna
Nadi Shodhana, o respiración alterna por las fosas nasales, es el pranayama clásico por excelencia para equilibrar ambos canales.
Cómo practicarlo (sentado con la espalda recta):
- Tapa la fosa nasal derecha con el pulgar e inhala suavemente por la izquierda.
- Tapa la izquierda con el dedo anular, libera la derecha y exhala por ella.
- Inhala por la derecha.
- Tapa la derecha, libera la izquierda y exhala por ella.
- Repite el ciclo durante 5 a 10 minutos, manteniendo una respiración suave y sin forzar.
La investigación sobre esta práctica sugiere que puede reducir la presión arterial y la frecuencia cardíaca, favoreciendo una mayor predominancia parasimpática y la variabilidad de la frecuencia cardíaca.
Otras formas de apoyo
- Meditación: ayuda a calmar la mente y a regular de forma natural la respuesta al estrés.
- Bandhas: los cierres energéticos orientados a dirigir el prana hacia Sushumna (te lo explicamos en detalle en nuestro artículo sobre Bandhas y granthis).
- Descanso y naturaleza: reducir la sobreestimulación digital y ambiental favorece que el sistema nervioso recupere su elasticidad.
- Respiración nasal consciente: respirar siempre por la nariz se asocia con una mejor regulación autonómica y niveles más bajos de estrés.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos nadis tiene el cuerpo?
La tradición del yoga habla de 72.000 nadis, aunque algunos textos mencionan cifras considerablemente mayores. Los tres principales —Ida, Pingala y Sushumna— son los ejes de todo el trabajo energético.
¿Qué ocurre cuando se activa Sushumna?
Cuando la energía logra entrar en el canal central, la mente se aquieta profundamente y la Kundalini puede ascender a través de los chakras. Esto se asocia con estados de meditación muy profunda, gran claridad interior y una sensación de unidad.
¿Por qué una fosa nasal está más abierta que la otra?
Es el llamado ciclo nasal: de manera natural, a lo largo del día, el flujo de aire se alterna rítmicamente entre una fosa y otra cada pocas horas. El yoga relaciona este ciclo biológico con el predominio alterno de Ida o Pingala en cada momento.
Antes de practicar
Respira siempre con suavidad y escucha a tu cuerpo. Si al practicar pranayama sientes mareo, ansiedad o cualquier malestar, detente de inmediato y regresa a tu respiración natural.
Nota importante: Si tienes problemas respiratorios, cardíacos o de presión arterial, consulta antes con un profesional de la salud. El pranayama acompaña tu proceso de bienestar, pero nunca sustituye a un tratamiento médico.
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Referencias
- Svatmarama, Hatha Yoga Pradipika, caps. 2–4: nadis, prana, Sushumna y despertar de la Kundalini.
- James Mallinson y Mark Singleton, The Hatha Yoga Pradipika, Penguin Classics, 2017.
- Arthur Avalon (Sir John Woodroffe), The Serpent Power, 1919: estudio clásico de los nadis, chakras y Kundalini.
- “Pranayamas and Their Neurophysiological Effects”, International Journal of Yoga, 2020.
- Estudios sobre Nadi Shodhana y regulación autonómica, PMC, 2025.
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